
Es raro que una inspección de vivienda termine sin ningún defecto anotado, incluso en pisos reformados u obra nueva. Lo importante no es cuántos defectos aparecen, sino de qué tipo son. Un listado de veinte detalles leves puede preocupar menos que un único problema grave en la cubierta o la estructura.
Por qué clasificar por gravedad
Clasificar los defectos ayuda a separar lo urgente de lo cosmético. Así puedes decidir con criterio si sigues adelante con la compra, si negocias el precio o si conviene buscar otra vivienda.
Defectos leves
Afectan al aspecto o al confort, pero no a la seguridad ni a la estabilidad. Suelen resolverse con mantenimiento o pequeñas reparaciones.
- Fisuras superficiales en pintura o yeso.
- Sellados deteriorados en bañeras, platos de ducha o ventanas.
- Persianas, manillas o herrajes que no funcionan bien.
- Desgaste normal de suelos y acabados.
Defectos moderados
No ponen en riesgo la vivienda de forma inmediata, pero requieren una intervención en el corto o medio plazo y pueden suponer un coste relevante.
- Instalaciones eléctricas o de fontanería antiguas que conviene renovar.
- Carpinterías con mal aislamiento o puentes térmicos.
- Humedades localizadas por condensación.
- Bajantes, canalones o sumideros en mal estado.
Defectos graves
Comprometen la seguridad, la habitabilidad o la durabilidad del edificio. Suelen exigir obras importantes y, a veces, la intervención de la comunidad de propietarios.
- Grietas estructurales, deformaciones o asientos del edificio.
- Filtraciones activas desde cubierta, fachada o terrazas.
- Humedades por capilaridad extendidas en muros.
- Instalaciones con riesgo para la seguridad, como cuadros eléctricos sin protecciones.
Qué hacer en cada caso
| Gravedad | Ejemplo | Qué suele implicar en la compra |
|---|---|---|
| Leve | Sellados o pequeñas fisuras | Asumirlo como mantenimiento normal |
| Moderado | Instalación eléctrica antigua | Presupuestarlo y usarlo para negociar el precio |
| Grave | Filtración en cubierta o grieta estructural | Pedir reparación previa, rebaja importante o reconsiderar la compra |
Un mismo defecto puede cambiar de nivel según su evolución: una humedad localizada que no se trata puede acabar dañando estructura o instalaciones.
Conclusión
Saber leer los defectos por gravedad te permite tomar decisiones con calma y con datos. En el informe de inspección de Revicasa cada hallazgo aparece documentado por estancias, con fotografías y una estimación orientativa del coste de reparación.

